jueves

Más que todo.


Me gustan tus pupilas bien dilatadas, esas que convierten tus ojos claros en un negro azabache.
Me gusta como me tocas y saboreas.
Me gusta el olor que desprendes cuando me amas más de lo normal y la picara sonrisa que sueltas al final.
Me gustan tus manos palpando cada espacio, y las mías palpando cada tierra desconocida.
Pero me gusta más cuando todo finaliza, cuando caigo sobre ti y me fumo un cigarrillo en la punta de tu pecho, y te cuento los lunares que tienes en cada acceso, o te veo a los ojos del color de agua en la madera  y me das esos besos que cansan cada tanto. Me gusta que empieces a hablar de lo trivial de la vida y al mismo tiempo intentar saber que estoy pensando. Me gusta que me abroches el sostén y duremos unas cuantas horas en tu cama mirando el techo de madera. 
Me gusta más que nada, más que todo.